la enfermería del arte: cuando se cierra una puerta, una ventana se abre

Este popular dicho cobra hoy un significado especial en Ebanistería Barradas. Y es que hace unos días nos avisaban del derrumbe de un antiguo corralón abandonado. Y allá que fuimos, invitados por sus dueños, a recoger cualquier pieza de madera que pudiera sernos de utilidad.

¡Y eso es lo que hicimos! Una carcomida ventana enrejada parecía decirnos “llevadme con vosotros y devolvedme a la vida”. ¿Qué insensible ebanista hubiera ignorado sus súplicas? ¡Nosotros no! Así que la recogimos con mucho mimo y la trajimos al taller, donde lleva varios días presidiendo uno de los rincones más concurridos, esperando que nos decidamos a restaurarla, pero sobre todo, a reinventarla.

Con tan sólo pasar las yemas de los dedos por las vetas profundas de su madera de pino, se puede sentir el paso de los días y las noches, las gotas de lluvia, los copos de nieve, los rayos de sol. Sus goznes salientes y sus rejas oxidadas atraen todas las miradas. A veces nosotros mismos nos sorprendemos de la belleza que encierran las cosas más viejas.

Esta ventana no sólo merece que la devolvamos a la vida. Merece que su encanto, su magia y toda su personalidad ocupe un lugar en el que poder descansar, guarecida,  y mostrar, orgullosa, los surcos de su vejez.

Éste es el nuevo paciente de la Enfermería del Arte para el que nuestros ebanistas han diseñado un plan. Pronto os daremos los detalles de su recuperación. Y cuando terminemos, la palabra “vintage” y nuestros amigos de Etxekodeco, Los apuntes de Paula y Olaimar Decor, van a saber lo que es bueno. ;)

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día 17 (10 de agosto de 2011)

Algunos hoy han lijado con tanto frenesí, ¡que a mitad de clase les sobraba hasta el delantal! Menos mal que nuestros pequeños artesanos saben perfectamente que en verano, y más si se trabaja, ¡hay que hidratarse!

Pero no hay calor que valga en las caras de Pablo y José Manuel, que han terminado con muy buenos resultados la flor de pino y la flor de lis, respectivamente. Por eso mañana, su último día en el 1er Taller del Pequeño Artesano, les espera un mini proyecto sorpresa.

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la enfermería del arte: carcoma (II)

La Enfermería del Arte, así es como en Ebanistería Barradas hemos llamado a la sección de restauración de piezas de arte.

En nuestro post del pasado 2 de agosto hablamos de un pequeño insecto llamado carcoma, cuyos efectos sobre la madera pueden llegar a ser devastadores si no se diagnostican a tiempo.

¿Pero cómo podemos detectar si un mueble está siendo invadido por la carcoma? Verificando la presencia de serrín alrededor del agujero de salida y comprobando que el interior del agujero es claro. Es el indicio más evidente de que el insecto se encuentra dentro de la pieza. ¿Y cómo deshacernos de él? Inyectando líquido anticarcoma a través de cada uno de los agujeros de salida para a continuación cerrarlos con una masilla especial.

Una vez eliminada la carcoma y taponados los agujeros, se procede al barnizado, cuya composición tóxica impedirá la llegada de nuevos insectos.Por el contrario, sabremos que la carcoma ha abandonado la pieza afectada si, observando a través de los agujeros de salida, encontramos su interior oscuro y limpio, sin restos de serrín.

Recordemos que son las maderas blandas, como el haya y el castaño, las preferidas por la carcoma, y en cambio son las maderas duras, como la caoba y la acacia, las que mejor sortean su presencia.

Hoy, nuestros pequeños artesanos han podido presenciar cómo en Ebanistería Barradas restauramos las piezas que han sufrido el ataque de estos bichitos zampamaderas y porqué es fundamental mantener los muebles y otras piezas de madera en buenas condiciones, restaurándolas ante los primeros indicios de deterioro.

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